8 síntomas de meningitis que todo padre debería conocer

SALUD | 05-16-2018 | Redacción



 

Cuando nos enfermamos, es fácil confundir nuestros síntomas con los de la gripe. La meningitis puede ser un ejemplo de ello. Esta produce rigidez, dolores de cabeza y fiebre alta. Pero para la persona promedio esto puede parecer un resfriado, y debido a esa suposición, es posible que no reciba el tratamiento adecuado.

8 síntomas de meningitis que todo padre debería conocer

Normalmente, la meningitis se desencadena por una infección micótica bacteriana o viral, y si no se trata puede llegar a poner en peligro la vida de la persona afectada si es que no se toman los antibióticos adecuados.

Dicho esto, si sospechas que tú o alguien que conoces está sufriendo de meningitis, los siguientes síntomas serán evidentes.

Rigidez

La mayoría de las personas que sufren de meningitis experimentarán rigidez en el cuello y la espalda porque la inflamación estimula las membranas que cubren el cerebro y la médula espinal. Es la hinchazón constante la que causa incomodidad, y si comienzas a experimentar una fiebre repentina o dolor de cabeza que acompaña ese dolor, es posible que tengas meningitis.

Si padeces de un resfriado, esto podría convertirse en lo que se llama meningitis viral. Este tipo de meningitis no es dañina ni potencialmente dañina para tu salud o para la de otros. Pero si también llegas a tener una rigidez inexplicable en tu cuello, lo mejor sería que vieras a un médico.

Fiebre

La aparición de una fiebre repentina ocurrirá al momento que la meningitis ingrese al cuerpo, ya que el sistema inmune reacciona al aumentar la temperatura corporal. Si has desarrollado meningitis, experimentarás fiebre entre unos 3-7 días.

Lamentablemente, este síntoma no es el síntoma más común a tener en cuenta, ya que solo el 44% de los pacientes que tienen esta infección muestran este signo. Esto puede hacer que el autodiagnóstico sea extremadamente difícil, por lo tanto, si la fiebre no disminuye, acude a un médico.

 

Dolor de cabeza

Otro signo revelador de meningitis es un fuerte dolor de cabeza que no desaparece. Esto se debe a la inflamación e hinchazón de las membranas que rodean el cuello y la médula espinal. Los dolores de cabeza se consideran uno de los síntomas más comunes de la meningitis.

Es importante identificar qué tipo de dolor de cabeza tienes. Por lo general, si padeces de meningitis, el dolor de cabeza que experimentarás no será lo mismo que un dolor de cabeza normal. No desaparecerá a menos que tomes la medicación adecuada contra la meningitis.

Confusión

Cuando tu cerebro experimenta hinchazón severa, puede obstaculizar tu capacidad de funcionar. Entonces, si padeces meningitis, tu cerebro se hinchará y puedes experimentar confusión, incapacidad para concentrarte, pérdida de memoria, insomnio, mareos y dificultades para despertarte.

Cuando experimentas confusión, esta puede presentarse de muchas maneras diferentes. Por ejemplo, puedes llegar a tener problemas para discernir qué es un sueño y qué es real, tus recuerdos pueden no ser claros o puedes olvidar por completo ciertos acontecimientos. Algunas personas, principalmente aquellas que son mayores en edad, tienen que lidiar con esta confusión por bastante tiempo.

Sensibilidad a la luz

La meningitis puede causar una sensibilidad severa a la luz, que hace que entrecierres los ojos, o tengas visión borrosa bajo luces brillantes o el sol. Como resultado de esto, puedes comenzar a experimentar un dolor de cabeza.

La razón por la cual tu visión se vuelve borrosa cuando padeces meningitis es porque el nervio óptico comienza a hincharse. En la mayoría de los casos, la hinchazón disminuirá y tu visión normal se restablecerá. Sin embargo, en casos severos de meningitis, la ceguera parcial o total puede ocurrir en ambos ojos sin posibilidad de reversión.

Náuseas

Si padeces meningitis, se producirán vómitos y náuseas en las primeras etapas. A medida que la infección atraviesa el cuerpo, alterará el estómago y provocará vómitos. A menudo las personas también pierden el apetito. Dependiendo de la gravedad de la infección, también puede ocurrir una pérdida de peso extrema.

Aquellos que ya tienen un sistema inmune debilitado antes de la meningitis son más susceptibles a contraer la infección. Los síntomas que experimentan también pueden ser mucho peores debido a la incapacidad del cuerpo para combatir la infección.
Erupción

A menudo los bebés y niños pequeños que experimentan meningitis desarrollan sarpullido. Las erupciones aparecen gracias a las bacterias que se multiplican en el torrente sanguíneo, y que liberan venenos que comienzan a dañar los vasos sanguíneos, lo que produce una erupción.

La mejor manera de evaluar si la erupción es solo una infección irritada o una causa de meningitis es la prueba de vidrio. Toma un vaso y presiónalo contra un área donde esté la erupción. Si las marcas permanecen iguales, y puedes verlas claramente a través del cristal, ve a ver a un médico. Pero si las marcas se desvanecen con la presión del vidrio, es solo una erupción irritada.

Pérdida de apetito

Debido a las náuseas y los vómitos constantes, la meningitis puede afectar el sistema digestivo de una manera importante. Puedes perder el apetito o incluso evitar comer todo junto por temor a vomitarlo todo. Esto podría conducir a una pérdida de peso poco saludable que puede ocasionar aún más problemas de salud.

Por duro que parezca, debes intentar consumir alimentos cuando se trata de meningitis. Cuantos más nutrientes pongas en tu cuerpo, más fuerte se volverá tu sistema inmunológico contra la infección. En casos severos, las personas son ingresadas en el hospital para que puedan recibir una inyección intravenosa y así el paciente pueda mantenerse hidratado.

 


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